Reversible o irreversible
Mas Vale prevenir que curar
La tercera polémica sobre el desarrollo trata sobre si las primeras experiencias de la infancia y en el efecto que producen en el desarrollo emocional e intelectual de cada persona.
Nuestro punto de vista sobre este tema es que cualquier experiencia puede marcar más en edades tempranas, ya que los niños (dada su temprana edad) son más vulnerables e impresionables a cualquier experiencia traumática que les pueda surgir durante de su infancia.
Haciendo uso del dicho “siempre hay una excepción que confirma una regla”, opinamos que también pueden surgir una serie de circunstancias ajenas a nuestra voluntad que pueden marca de mayor manera a un adulto que a un niño, como por ejemplo una guerra, etc.
Partiendo de lo dicho anteriormente, una experiencia traumática siempre te influye pero no necesariamente determina tu desarrollo psicológico, ya que gracias a las ayudas de profesionales, con el apoyo de tus seres queridos… Todo suceso podría llegar a superarse con el tiempo y con madurez; con esto queremos decir, que ningún suceso acontecido a la largo de la vida de una persona tiene que ser irreversible e insuperable. Por otro lado sabemos de otras opiniones contrarias como la del escritor Joan Lovett que asegura en su libro “La curación del trauma infantil” que “Los acontecimientos de la infancia que por lo general se consideran traumáticos pueden llegar a afectar profundamente al desarrollo normal y saludable de los niños, a su autoestima y a sus familias. Hasta el momento, muchos problemas de comportamiento originados en acontecimientos traumáticos requerían años de psicoterapia o medicación ".
Por otro lado, cabría distinguir entre olvidar o superar, ya que obligatoriamente no han de ir ligados, una persona puede llegar a superar un acontecimiento traumático en su vida y no por necesidad haberlo olvidado.
Para terminar, opinamos que es mejor ayudar a cualquier persona que haya tenido una experiencia traumática en su niñez cuanto antes, para que no influya de gran manera en su desarrollo psicológico, puesto que cuanta más tiempo pase desde este suceso, más puede haber influido esta experiencia en su desarrollo, además que cuando una persona es adulta ya tiene definida su propia personalidad y si su madurez se ha realizado con ciertas desviaciones debido a algún acontecimiento de su niñez es más difícil cambiar su personalidad que ayudarla cuando todavía esta (su personalidad) no está definida, es decir, más vale revenir que curar.
Este video es un ejemplo claro donde se observa cómo puede afectar en su desarrollo emocional, psicológico y formativo una experiencia traumática.
¿Qué papel tiene el profesor ante estas situaciones? ¿Cómo debería actuar?
En nuestra opinión, los profesores, debemos ser consciente de la influencia del entorno del niño, ser capaces de apreciar las carencias o desviaciones que presente dicho alumno, buscando soluciones para que consiga un progreso educativo adecuado. Solo si buscamos en el problema podremos encontrar la solución, no se puede tener una actitud pasiva ante los problemas de los alumnos. Mejor prevenir que curar.